Nosotros habíamos probado poco los asientos del samurai (desde Ciudad Real a Madrid y un peque?o viaje de prueba a Villanueva de la Serena) pero se notaba a la legua que eran muy incómodos así que los modificamos. ...
Literalmente quedé hablando a media legua. Pero lo más grave fue la herida en el pie. Era tan grande el hueco que me cabía entero el pu?o de una mano. De la rodilla para abajo el hueso estaba hecho polvo. Me la amputaron en México. ...
Seguí para abajo y como / a la media legua tenían a Maceo en otro caballo igual. La diferencia estaba en que Gómez miraba para el norte y Maceo para el pueblo. Todo el mundo tiene que fijarse en eso. Ahí está todo. (204-5) ...